Carlos es un paciente que llegó a la consulta de la Doctora Carla Mora Pulido con un objetivo claro: “Por un lado, buscaba mejorar mi respiración y corregir problemas internos (el tabique) ya que tuve dos fracturas anteriores cuando pequeño y sólo una fue operada y de urgencia. Por otro lado, quería armonizar un poco los rasgos de mi nariz para sentirme más cómodo con mi apariencia.»
Al llegar a la consulta, la Doctora hizo una entrevista exploratoria y los exámenes correspondientes para observar el estado del paciente. En esta instancia, determinaron que la medida para abordar su caso sería una rinoseptoplastia con injerto costal, con lo cual se le haría un nuevo dorso nasal, para que sea más alto, más fino y le de soporte y estructura a la nariz de Carlos.
“Nosotros trabajamos mucho los injertos de cartílago, donde la primera zona donante es el propio tabique del paciente, pero, teniendo el paciente antecedentes de cirugía funcional y estética, tengo que pensar que estas zonas ya las ocuparon”, menciona la Doctora sobre el abordaje de la cirugía, por lo cual también agrega que hubo que preparar una segunda zona, la cual fue en este caso el cartílago costal.
El paciente buscaba un Cirujano Plástico Certificado, con alta especialización en rinoseptoplastia, que tuviera un enfoque ético y que priorizara la naturalidad. “Para mí era fundamental encontrar un cirujano que escuchara mis expectativas, pero que también fuera honesto sobre lo que era mejor para mi salud y mi estructura facial.” En este caso, el enfoque de la Doctora Carla Mora Pulido, basado en cómo destacar los rasgos propios de cada paciente y planificar cirugías estéticas basándose en la identidad única de cada persona, jugaron un papel decisivo en la toma de decisión de Carlos.
“Esperaba un resultado muy natural, donde mi nariz se viera en armonía con el resto de mi rostro, pero sobre todo, anhelaba una mejora real en mi calidad de vida al poder respirar correctamente y sin obstrucciones.”
En este sentido, en la evaluación con el paciente, sucede una conversación donde el paciente presenta sus dudas e inquietudes y la Doctora lo asesora de manera realista y profesional, acompañándolo y guiandolo en todo momento.
Una vez realizada la evaluación y determinado el abordaje de la cirugía, todo transcurrió con mucha calma, en un proceso controlado y seguro para Carlos, donde la Doctora puso a disposición suya todo un equipo de profesionales, quienes lo acompañaron en cada etapa: “Fue un proceso tranquilo y muy organizado. Desde el ingreso a la clínica, el equipo médico y la Doctora se encargaron de que me sintiera tranquilo y contenido. Todo salió de acuerdo a lo planificado, con mucha puntualidad y un cuidado postanestésico excelente.”
Luego, en el proceso de recuperación del paciente, todo estuvo de acuerdo a los parámetros planificados. A la semana de su cirugía, se le realizó su primer control, donde se le retiraron los puntos, la férula nasal y la Doctora llevó un control de que su proceso de recuperación estuviera acorde a lo estipulado: “(Mi recuperación) Fue sorprendentemente rápida y, lo mejor de todo, sin dolor alguno. Siguiendo todas las indicaciones médicas, el proceso fue muy llevadero, con una inflamación mínima que disminuyó rápido. Superó por completo mis expectativas en cuanto a lo cómodo que fue el postoperatorio.”
Hoy Carlos reflexiona sobre sus miedos e inquietudes pre-cirugía, su resultado final y donde nos cuenta qué lo llevó a tomar la decisión de operarse con la Doctora Carla Mora Pulido y su equipo.
“La Doctora Carla es una cirujano plástico increíble. Desde la primera consulta me transmitió muchísima seguridad, empatía y dedicación. Explicó cada detalle del proceso con mucha claridad, lo que me dio una tranquilidad enorme antes de entrar al pabellón.
Me decidí por la confianza y el profesionalismo que proyectan. Ver la trayectoria de la Doctora, las buenas referencias, que era cirujana plástica certificada y, sobre todo, el trato personalizado y humano que recibí desde la primera consulta, me hicieron saber que estaba en las mejores manos. ¡Gracias por todo!”



